Durante más de tres décadas, la VA se basó en un sistema de seguimiento interno llamado VACOLS para gestionar apelaciones de discapacidad heredadas. VACOLS ejecutó un proceso automatizado mensual: si sus registros no reflejaban una Apelación Sustantiva presentada a tiempo para un caso determinado, el sistema cerraba la apelación de inmediato.
Pero la fiabilidad de VACOLS dependía de la calidad de los datos que se le introducían. Los propios registros del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) muestran que los documentos entrantes permanecían en una cola de procesamiento durante una media de 43 días antes de ser registrado. Durante ese lapso, VACOLS trató un Formulario 9 presentado pero no registrado como si no existiera y cerró la apelación automáticamente.
Los veteranos no recibieron ninguna notificación de que sus apelaciones habían sido cerradas. La mayoría continuó creyendo que sus casos estaban pendientes de revisión por parte de la Junta, sin saber que el VA ya había cerrado el expediente años antes.
1 de cada 6 Los cierres automáticos fueron confirmados como incorrectos por el propio Inspector General del VA.
Lo que requiere el acuerdo — la VA debe hacer ahora tres cosas:
- 28,258 — Auditoría obligatoria. Expedientes que el Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) debe revisar manualmente y reactivar cuando exista un formulario 9 presentado a tiempo.
- 64.599 — Notificación individual. Veteranos adicionales que recibirán correo preguntando si desean que se revise su caso.
- 1 año — Ventana de autoidentificación. Los veteranos del tiempo que no están en ninguno de los dos grupos de la VA tienen que presentarse después de la aprobación del tribunal.